No podríamos dedicar una semana al hermoso estado de Sonora sin hablar de su música y no hay música más representativa de la cultura y la tradición sonorense que los ya muy populares corridos.

Origen
Don Néstor Fierro Moreno
(q.e.p.d.) nos ilustra diciéndonos que la música nuestra se formó a partir de
la segunda mitad del siglo XIX y principios del siglo XX, de tal manera que
entre las décadas de 1920 a 1960 se consolida lo que será la música popular
sonorense.
Sonora vivió un fenómeno interesantísimo en materia de cultura, pues
llegó un nuevo género que transmitió a la música popular sonorense que hoy
disfrutamos y gozamos.
Su objetivo, como lo es
actualmente, era divertir, entretener, informar y educar promoviendo la cultura
(recordemos la leyenda que ordenaba la Secretaría de Gobernación a cada disco:
“el disco es cultura”).
Los sonorenses nos
identificamos con ellos porque los pioneros de la música norteña incluían en
sus primeras grabaciones música de compositores sonorenses.
La música del acordeón con el bajo-sexto impactó a un gran sector de los
jóvenes de aquella época, especialmente de las clases sociales más humildes;
aquellos que trabajaban en los campos agrícolas de los grandes valles o en las
ex-haciendas post- revolucionarias de la parte baja del estado.
Dichos grupos estaban
integrados por músicos inigualables que con maestría tocaban un violín, una
guitarra y un contrabajo utilizando la “vara”.
En 1955, aparece en Hermosillo el primer grupo formal norteño: Los
Cuatreros de Sonora de los Hermanos Carvajal; a diferencia del norte de México,
los sonorenses hicimos tríos y no duetos. Posteriormente, estos tríos se
convirtieron en cuartetos y quintetos con la inclusión de la “redova” y el
“saxofón”.
Corridos
El corrido es considerado no sólo una expresión musical, sino también literaria pues narra una historia de forma muy específica; se considera que sus orígenes datan del siglo XVIII, de un tipo de narración con acompañamiento musical llamado romance, la poesía juglaresca española, mezclándose después con elementos de la música indígena.
El corrido se caracteriza por desarrollarse en cuatro partes: Saludo, presentación del cantor y prólogo de la historia, desarrollo de la anécdota o historia, una moraleja y despedida del cantor.

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